Semilla,
este día es fértil -llueve-
Todas dentro de mí están desnudas
frente al espejo
y esta escribe con la piel húmeda.
Aun sigo tomada de tu mano,
insisto en ser del viento al mismo tiempo que tuya.
Se puede levantar la piel de la
tierra,
la gravidez redonda
la vida como una alucinación,
las veces
de mostrar el pecho desnudo con el alma en el intento.
Semilla,
deja tu raíz en el lugar para nacer,
sigue siendo el beso venidero, la
mañana en caricia.
Ausculta el ala
del ángel
deja salir de tu boca la calma.
Constante latido
-desgránate en la boca del poema y alista el
latido para el verbo-
Ha sido un día de invierno largo
la palabra "pecado"
es un sonido cóncavo que
se repite
en todos los lugares
donde hay piel.
Y la ventana donde la luz
se retrae ante un mito
se cierra en el
asombro
en el requiebro de una caricia
dejada por el viento.
El alma con su tacto
el cuerpo con su carga.
Santo amor que me sujeta el
vientre
vida en el beso
que libere mi alma.
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